Esta pieza es un equilibrio preciso entre brillo y textura. Una lámina alargada, esmerilada a mano, se posa centrada sobre la mano y revela en su eje una placa de madreperla cuidadosamente integrada, capturando la luz con reflejos suaves y cambiantes.
A cada lado asoman los bordes dorados y texturizados del metal, como franjas de arena que enmarcan el brillo nacarado del centro. El contraste entre la superficie mate y la luminosidad de la madreperla crea una composición serena y contemplativa.
Pensado para realzarse en el dedo medio y ajustable mediante ligero ajuste manual, el anillo evoca el diálogo íntimo entre la ola y la costa, transformando el gesto cotidiano en una presencia elegante y atemporal.
Detalles
• Lámina metálica alargada con textura esmerilada a mano
• Placa central de madreperla natural
• Bordes dorados con textura artesanal
• Diseño pensado para el dedo medio
• Ajustable mediante ligero ajuste manual
• Hecho a mano