Esta pieza es un equilibrio preciso entre brillo y textura: una lámina alargada, esmerilada a mano, se posa centrada sobre la mano y en su eje revela una placa de madreperla perfectamente ubicada, mientras asoman a cada lado los bordes dorados y texturizados del metal como franjas de arena. Ajustable y pensado para realzarse en el dedo medio, la pieza evoca la conversación íntima entre ola y costa, una presencia serena y lujosa que recoge la huella del taller en cada detalle.
Te recomendamos cuidar tu joyería:
- No usar tu joyería para hacer ejercicio.
- No usarla para meterte al mar, albercas o regadera.
- No echar perfume directamente sobre la pieza (póntelo unos minutos antes).
- Cuando termines de usarla pasarle con un paño seco.
*La foto pudo haber sido ampliada con el fin de ver los detalles.